Thursday, March 13, 2008

La Ratonera

Hola mis queridos.
Después de mucho, mucho tiempo hemos decidido continuar con nuestro blog. Aunque por fuerzas de causa mayor tuvimos que dejarlo un tiempo, ahora que regresamos de nuestro querido Mexico nos dimos cuenta de lo importante que es mantener un registro de nuestras anécdotas.

Y ésta que les tenemos preparada es, sin lugar a dudas, la más graciosa y estúpida de todas.

Muchos de ustedes recordarán a nuestro querido Tianhuacito, el simpático chinito que protagoniza la entrada de la palomilla del infierno. Pues, este maravilloso y saludable muchacho ha traído más que diversión a nuestras vidas, marcándolas para siempre como una bola de tonterías que nosotras hacemos por él.

Primero hay que empezar por el principio. Desde aproximádamente un mes antes de irnos a México no veíamos a nuestro amado Tianhuacito. Con la llegada de Tagle y Fernando, unos amigos de México, se nos volteó todo nuestro balanceado horario y salimos por primera vez de Shanghai a conocer el pais imperial. Poco tiempo después regresamos a nuestra tierra, en la que estuvimos un mes completito. El viaje de regreso fue terrible para las dos, pero después de 2 dias de viaje, por fin llegamos a nuestra casa. Lo primero que hicimos al llegar fue comer, pero una vez saciada nuestra hambre de alimentos decidimos que era tiempo de saciar nuestra hambre de hombres.

Primera visita al JOTNESS después de un MES completo de no verlo. No pudimos imaginarnos en nuestras pervertidas mentes que el hombre nos fuera a extrañar lo suficiente como para no sólo declararnos su amor incondicional, sino también por primera vez en mucho tiempo, salir de su tienda al mundo verdadero e invitarnos a cenar. Una noche maravillosa en verdad.

Segunda noche, le llamamos a nuestro querido querido Anata, el carismático niponcito que nomás no se dejó. Nos extrañó tanto, que él también nos invitó a cenar comida japonesa. En realidad no teniamos pensado que él pagara, nosotras ibamos a pagar tambien, pero al final se puso guapo y bueno nosotras nos dejamos querer.

De los hombres en nuestra vida, que son aproximádamente 600 ahora, en realidad sólo queríamos ver a uno mas. Nuestro amado, adorado y deseado Tianhuacito, el amor de nuestras vidas, el último tercio de naranja. Pero lamentablemente, mis queridos, el muchacho no habia regresado de su rancho. Yo me conectaba todos los dias, checaba mi correo todos los dias, en espera de algun mensaje suyo, un: “ya estoy de vuelta mis niñas”, o “ya estoy afuera, ábranme”.

Pero nada... los dias pasaron lentamente. Empezamos clases, las palabras nuevas nos llovian encima, y lo único que teníamos para apaciguar nuestra ansia eran todas las temporadas de CSI, ya que decidimos dejar los pastelillos a un lado.

De repente, una noche cualquiera recibo un mensaje en QQ, que es como el messenger pero en chino, era él!

“Mi amor” me dijo “Ya casi regreso, espérenme!”

Inmediatamente me cagué, contesté “Mi vida! Dime cuándo, dime cuándo y yo te esperaré aunque en ello se me vaya la vida”.

“La próxima semana” contestó.

Desgraciadamente para nuestras heroinas, “la próxima semana” son siete dias... completitos. De jueves a jueves esperamos, y esperamos, y esperamos un poco más por un mensajito de celular, una llamadita, un golpecito en la puerta. Nada.

Finalmente, el fin de semana pasado la bicha menor y yo salimos a jugar, como bien dirian los chinos, a un bello y lejano bar de mala muerte en el que cabe mencionar, vimos por primera vez a una banda que tocaba covers de Dir en Grey. Nos la pasamos tan bien esa noche, que tomamos un poco de más... Y al ver apilarse las latas de cerveza decidimos que estabamos borrashas. El taxi de regreso fue confuso, recuerdo habernos peleado por la dirección y al final le dijimos al taxista que nos llevara a ese restaurante árabe que tanto nos gusta a comer tacos, o algo parecido.

Una vez sentadas y más relajadas, las dos aceptamos el hecho de que extrañábamos demasiado a nuestro Tianhuacito, que sin él la vida no vale... jojojo bueno, no es para tanto pero comprendan que estábamos borrashas! Así que no sé a quién se le ocurrió, probablemente a mi, mandarle un mensajito a Tianhuis, pero digo, somos mujeres, tenemos que hacer las cosas confusas, así que lo escribimos en español.

“Dónde vergas estas? Te estamos esperando!”

Con mucho amor claro.

(en chino) “Hola, no entiendo tu mensaje, que pasó, ya regrese!”

(respuesta) “Ya regresaste! Perdón, el mensaje no era para ti, es que estamos un poco borrashas jeje”

“No te preocupes, mañana pensaba buscarlas”

“Pues pa pronto es tarde papacito, namás que no seas malito, después de las 2”

“Haha, si no se preocupen, descansen bien”

“Haha, hahaha, hahaha”

O algo así. A fin de cuentas, al dia siguiente después de las 2 de la tarde, la bicha y yo ya estábamos más puestas que un calcetín casi casi en la puerta, con pestañas tan largas que podríamos haberle sacado un ojo a alguien. Pero el muchacho no llamaba.

Esperamos, y esperamos, y al final con el maquillaje corrido por las lágrimas, nos sentamos a estudiar en nuestras piyamitas. No pasaron 10 minutos cuando llegó un mensaje.

“Ya comieron? Las invito a cenar, voy para allá”

Y como si nos persiguiera un leopardo corrimos a ponernos nuestro mejor numerito, volver a enchinar esas pestañas que nos son tan necesarias y a enseñar el dragoncito, no vaya a ser.

Fue maravilloso volverlo a ver, se veia TAN guapo, todo formalito, con una camisa negra y un chaleco que lo hacia ver tan hombre ... garrrr. Ehem, sí bueno, guapisimo. Nos llevó a cenar una cosa deliciosa y nos pusimos al tanto de lo que habíamos hecho en el transcurso de nuestras vacaciones. Le dimos sus regalitos y los aceptó de muy buena manera, como el hombre que es. La noche transcurrió tranquilamente, caminó con nosotras de regreso a la casa y todo el camino de regreso, las dos bichas estaban planeando la manera mas sutil de plantarle un besote. Lamentablemente... todo se dio demasiado rapido.

“Bueno, ya estan en casa, yo me voy”

“Eh... si, esta bien... que te vaya bien”

Y caput, se fue. Ni siquiera nos dio tiempo de darle las gracias por la cena, nos sentimos tan mal que fue necesaria una buena dosis de Selena.

Todo esto sucedió un domingo en la noche, para el lunes recibimos una maravillosa invitación de nada mas y nada menos que DON JOTNESS, de ir a su tienda porque él nos iba a cocinar. A COCINAR! Nos cagamos. Pero esa es otra historia, esta entrada se enfoca principalmente en la tonteria más grande que hemos hecho, entre las dos!

Y aquí comienzan los hechos.

Hoy, miércoles 12 de marzo de 2008, despertamos las dos al mismo tiempo de una terrible pesadilla, de la cuál no daré detalles, simplemente diré que fue horrible. No queríamos ir a la escuela, pero la bicha escucho en su mente la voz de Tianhuacito “多听多说”... y fuimos a la escuela.

En el camino, mientras desayunabamos nuestro pan hervido relleno de verduras, me puse a pensar en situaciones en las que él se veria obligado a visitarnos una vez más. Al mismo tiempo la otra bicha estaba pensando por su lado cómo le podriamos hacer para obligarlo a visitarnos una vez más. Grandes mentes piensan igual, y grandes traseros tienen grandes mentes, por tanto, pensamos igual.

O algo así.

En clase de gramática estábamos viendo el vocabulario cuando se nos apareció una palabrita. “迷路” (MILU) que significa “perdido”, y como si nos hubiera partido un rayo por la mitad, nos voltamos a ver y empezamos a planear nuestra perdida, porque si nos perdieramos en Shanghai, y sólo tuvieramos el celular, le podriamos llamar a Tianhuis para que vaya por nosotras.

Pero después de considerarlo un momento, decidimos que era mala idea. No manchen, ibamos a quedar como unas inútiles... no, no, esa idea no era buena, desechada.

¿Qué hacer?

Pues se me ocurrió... bichita, imagínate que se meta una rata a la casa.

Por si no lo saben, yo, la bicha mayor, el trasero mayor, sí, esa soy yo, le tengo PÁNICO a las ratas. Ratas, ratones, todos son iguales, son asquerosos y quiero morir cuando veo uno.

Ésa si seria una emergencia, pero... lo suficientemente seria como para llamarlo?

Si. Definitivamente.

Así que... créanlo o no, empezamos a planear como meter una rata a nuestro departamento. Vendrorica decía que había que esperar al domingo, seguro no tiene clases el domingo! No, dije yo, tú y yo no tenemos clases el domingo, talvez él sí, yo digo que lo hagamos HOY.

Despues de mucho pelear, y de que la maestra nos calló por última vez, lo decidimos, lo haríamos HOY.

Y así después de clases, sus queridas amigas, las personas que extrañan, las personas que consideran tienen buen juicio a pesar de estar un poco locas, sí, nosotras, fuimos a comprar una rata.

No fue difícil encontrar el mercado en donde venden animalitos. Vimos gatos, perros, peces, pajaritos y al final... los malditos ratones. Yo me mantuve a distancia, la bicha fue la que se acercó a lidiar con el vendedor, que por cierto era un bombón con manos muertas, así negras negras, ugh.

Para nuestra maldita fortuna, los pinches ratones eran, o hamsters, o bebés. No tenian una sola mugre rata para nosotras! Consideramos un momento, comprar o no comprar, si la compranos más vale que corra rápido, y así la soltamos en el departamento y Tianhuacito la va a tener que buscar por horas enteras y así nosotras podremos deleitar nuestros bellos ojos con su presencia. Pero si no corre rápido... la escondemos.

O bueno, la esconde ella.

Compranos el maldito hamster ese, porque pinche raton era del tamaño de un cacahuate, ni siquiera tenia cola!!!!!! Ahh, bueno, llegamos a la casa, y mientras el pequeño ratoncito tomaba una siesta en su cajita llena de aserrín, la bicha y yo aventabamos zapatos por todos lados. Si algo hemos aprendido de CSI es que la escena del crimen tiene que ser precisa, si estas montando un crimen no puedes pasar por alto detalles como que la agujeta del zapato que aventé al refri no este colocada de manera que parezca que fue aventado el maldito zapato. En fin, libros al suelo, botellas de agua estrelladas contra la pared que quedó empapada, naranjas pisadas, sillas volteadas, porque cuando los elefantes ven el raton, no se salen por la puerta principal. Ay, eso sonó medio feo.

A las 5 de la tarde aproximádamente teníamos todo perfectamente ensayado, tú dices qué, yo digo qué, en realidad no teniamos miedo de que nos saliera mal, aquella actriz y yo verdaderamente aterrada, plan a prueba de tontos.

O así parecía.

La idea era llamar a Tianhuacito, lloriquearle tantito por telefono, decirle que porfavor nos venga a ayudar, que hay algo en el cuarto que no sabemos como se llama y nos da mucho miedo. Luego el llegaría a la casa, buscaría a la escurridiza rata por todos lados mientras nosotras sufrimos con la mano en la frente y al final, nuestro héroe nos salva de la sangrienta bestia y lo recompensamos con un delicioso y apasionado beso que luego se convertiria en una necesidad para él, y así, nos vendria a buscar todos los dias, pidiendo más y más.

Pero eso no fue lo que sucedió.

Para empezar, una vez en nuestras posiciones arriba de la mesa, la llamada no entró, y de nuevo lo intentamos, y de nuevo no entró. Cada que la bicha apretaba el botón de marcar, nuestros corazones empezaban a palpitar demasiado rápido, el ratoncito escondido detrás del mueble de la televisión de la sala hacia ñañaña y yo pegaba un grito que despertaba a todos los muertos. Pero la llamada no entraba.

Pensamos, si él no contesta que hacemos? No vamos a desperdiciar esta oportunidad, vamos con el JOTNESS y si esta muy ocupado le decimos que nos preste al alumno más bombon que tenga ahí para que nos venga a rescagar de la horrible bestia peluda que se esconde en nuestro hogar.

Pero al final, afortunadamente entró la llamada. Era la bicha al teléfono.

“Bueno? Bueno Tianhuis? Eh... soy yo, sabes quién soy?”

(juuuushhhhhhh no se escuchaba)

“Bueno! Bueno Tianhuis!”

“Bueno, hola!”

“Eh... Tianhuis... eh, eh...”

“Que pasa?”

“Eh... oye... si tienes tiempo, puedes venir a ayudarnos?”

(El ratón se movió e hizo ruido)

(Laura grita descontroladamente)

(Bicha grita al teléfono)

“Qué pasa, están bien?”

“Es que... es que... ven!”

(Tianhuis contesta algo)

“Sí, está bien, está bien!” dice la bicha.

Una vez que colgó, la bicha salió del cuarto hacia el comedor en donde yo la esperaba sentada sobre la mesa.

“Qué te dijo??????”

(Ratón hace ruiditos)

(Las dos gritamos)

“Que SÍ VIENE!”

“Ahhh! Perfecto!! Nuestro plan marcha maravillosamente! A qué hora?”

“.... no sé, no le entendí!”

....

Creo que hasta me mordí la lengua de la indignación. Cómo es que no le entendió la parte más importante del mensaje! Conociéndolo podria llegar al dia siguiente! Y todo nuestro plan estaba arruinado!

Ya era demasiado tarde para dar marcha atrás, el ratón estaba suelto y yo petrificada, lo de menos era que la bicha lo agarrara, le hiciera un cariñito y lo volviera a meter a su cajita, pero yo definitivamente no quería tener una rata sin cola de mascota! No no, seguiriamos adelante, para hacer las cosas un poco más creibles, decidimos salirnos del departamento, esperarlo afuera, ya que obviamente no queríamos estar en el departamento, si no para que ratas lo llamamos!

Dejenme decirles, todavia hace un pinche frio! Y esperamos afuera, el menor ruido nos hacia gritar, nos fuimos a parar a la ventana que estaba un piso arriba y que tiene vista a la calle, a ver si veíamos acercarse a nuestro bello bombon.

Aproximádamente una media hora después, a lo lejos vimos asomarse una cabeza conocida, que se acercaba cada vez más, cruzó la calle, y cuando pudimos distinguirlo bien, ya estaba casi en la puerta del edificio, corrimos y abrimos.

“Que pasó?”

“Ay... Tianhuis... hay un... un... como se dice... un...”

“Un que? Un que?”

Esta parte fue muy graciosa, y será un poco difícil de explicar.

Ratón en chino se dice LAOSHU, tigre en chino se dice LAOHU. Ustedes comprenderán que con nuestro chino el pobre muchacho entendió que habia un tigre en el departamento, se empezó a cagar de risa pero luego que vió que nosotras estábamos más pálidas que un muerto y se dejó de reir, entró todo valiente al cuarto, él todavia no sabía que era un ratón, no entendió hasta despues, el pobre hombre pensaba que era una serpiente, y luego nos confesó que él también estaba un poco aterrorizado.

Un rato despues salió diciendo que no encontraba nada, nosotras le señalamos el mueble de la tele, en donde previamente habiamos escondido al pinche hamster, pero tampoco encontró nada, inmediatamente después los tres (la bicha y yo subidas sobre la mesa) levantamos la vista hacia el cuarto de la bicha, que tenia la puerta abierta.

La pobre se moria de verguenza porque se le habia olvidado cerrar la puerta, y muy probablemente el ratón estaba debajo de la cama, en donde ella seguramente tenía toda una pila de calzones sucios.

Al oir que lo habia encontrado, volvimos a salir corriendo del departamento, y poco después salió con una bolsita en la cuál habia guardado al simpático e inocente ratoncito que lo único que quería era dormir. Ignorando mis gritos de MÁTALO! MÁTALO!, nuestro valiente chinito lo sacó al jardín y lo soltó en un lugar solitario para que fuera feliz. No lo aman?

Y fue ahí cuando nos dimos cuenta que nuestro plan no era perfecto, ya que no habíamos planeado que íbamos a hacer una vez que él encontrara la pinche rata.

Nos quedamos en la sala un buen rato disculpándonos por ser tan niñas, diciéndole que debimos haberlo hecho nosotras, que éramos unas gallinas, pero él siempre decía, no no, es mi deber cuidarlas. Ayyy, necesito a Selena.

Ehem... digo, en fin, después de disculparnos un buen rato, él dijo.

“Pero muy raro, no parecía un ratón callejero, de verdad parecía mascota, de esas que venden en el mercado cerca de aquí”

... y nos cagamos. Obviamente nos hicimos las pendejas y le dijimos que no entendimos lo que dijo porque nuestro chino apestaba como children of bodom.

Y se me ocurrió una idea para alargar su estancia. Invitarlo a cenar! Por salvarnos la vida jaja, nuestro amado héroe, nuestro valeroso caballero, qué quieres comer?

Muy agradecido aceptó nuestra invitación. Fue ahí cuando nos percatamos de otra falla en nuestro plan. Él sacó al ratón en una bolsita, fue a dejar al ratoncito a un lugar lejos en el jardín, cerca de los botes de basura, cerca de los botes de basura en donde yo fui a tirar la cajita en la que nos dieron al ratón, una cajita llena de aserrin con fotos de ratoncitos por todos lados, cajita que tiré en el bote de basura más cercano, bote de basura que estaba lleno hasta la mitad y espero en dios que no haya tenido la curiosidad de asomarse a ver si el bote estaba vacio y haya visto la pinche caja que nos incrimina... Ay dios espero que no! En fin.

Salimos a cenar a un restaurante en una zona que nos gusta mucho, donde compramos nuestras peliculas y cds baratísimos, y él pidió unas cosas taaan ricas, ayy dios unas berenjenas que mas bien son pechuga de ángel, ay dios. Y además platicamos bien rico, nos dijo cosas así como que sus amigos estaban celosos porque él nos conocia y ayyy lo amo mil.

Al final le pedimos que olvidara el incidente. Ratón? Cuál ratón? nunca existió ningún ratón, pero eso es algo que nosotras nunca vamos a olvidar. El dia que fuimos a comprar una rata para soltarla en el departamento, sólo para volverlo a ver. <3

Nota cultural, su nombre es Tian Hua, se pronucia algo así como Tien Jua, los apodos Tianhuacito y Tianhuis se pronunciarian Tienjuacito y Tienjuis, pero se ven feo, asi que no me gusta escribirlos así.

Ah, se me olvidaba, la próxima vez será una rata de verdad, y la siguiente víctima en la ratonera no será la rata... sino el mismisimo JOTNESS. Oh si, ven a mi.

- Laura 'ya estoy vieja' Wang Chen y todos mis amores.

3 comments:

San Gorito de las canchas said...

bravo!!! es lo unico que se puede decir ante este relato...jajaja de verdad no se de quien soy mas fan, si de ustedes dos o del pobre tianhuancito, de verdad ha de ser el galan de galanes para que solo lo hayan buscado para eso...pero aver a final de cuentas que paso?? sigue sin haber beso?...solo falta que lo hubieran recibido con baby doll al pobre...pero bueno formare un club de fans del chinito ese porq de verdad que es todo un hombre valiente mira que entrar a pelear contra un tigre jajaja, un beso bonbon atte goroz

Anonymous said...

jaaaaaaaaaaa
lo mejor lo mejor lo mejor?
bueno, cabría una frase medio rural (mexicana, por supuesto): "la cabra tira al monte" jajajajaja
como que selenaaa?
estoy a-no-na-da-da

jaaaaaaaaaa

ya postea una foto, Laura!
me dio curiosidad el chinito.

mis amigos se fueron a china ayer buuuuuuuuu

atte... tu muy estimada tía slash prima mariana

Anonymous said...

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